Un embudo de ventas que se llena solo con cada llamada
El agente coge el teléfono, averigua a qué se dedica quien llama y qué necesita, y lo deja como un lead en la columna que le toca. La IA lee sus conversaciones, propone qué preparar para la reunión y le dice a su equipo dónde se están perdiendo ventas.
Lo que dejó una llamada
Un lead nuevo, sin que nadie teclee nada
A la vez, un WhatsApp a quien usted diga: «hay un nuevo lead». Hasta cinco móviles de su equipo.
El tablero
Cada posible cliente, en la columna de cómo va
Un tablero de leads como el de cualquier CRM de ventas, pero que no hay que rellenar: lo llenan las llamadas. Cada tarjeta dice quién es, a qué se dedica su negocio, qué quiere y cuánto interés tiene. Se arrastra de una columna a otra con el ratón.
Las etapas
Seis columnas, con nombres que se entienden
Las etapas clásicas del embudo de ventas, cada una con su nombre de todos los días debajo, para que cualquiera del equipo sepa qué hacer con cada tarjeta.
Atracción
Llamada inicial
Alguien llama por primera vez para preguntar por lo que usted vende. Entra aquí solo, con su teléfono y lo que contó.
Captura
Contacto hecho
Ya sabe quién es y cómo localizarle. Toca darle lo que pidió: un precio, una propuesta, una llamada.
Nutrición
Con la oferta
Tiene la oferta y se lo está pensando. Es donde más ventas se enfrían si nadie vuelve a llamar.
Conversión
Esperando confirmación
Ha dicho que sí y falta cerrarlo: la firma, la señal, la primera cita.
No le interesa
Fallado
No sigue adelante. Se queda a la vista para entender por qué, y su ficha no se borra.
Logrado
Cliente ganado
Venta hecha. Sigue siendo la misma ficha, con sus conversaciones, sus citas y sus cobros.
Las llamadas y la IA solo mueven las tarjetas hacia delante, entre las cuatro primeras columnas. Ganar una venta o darla por perdida lo decide siempre una persona, arrastrando la tarjeta: la IA, como mucho, lo sugiere.
Cada lead
Llegue a la reunión sabiendo con quién habla
Al abrir una tarjeta está todo lo que hace falta para llamarle o para sentarse con él, sin oír la llamada entera.
- Su negocio: a qué se dedica, cómo se llama su empresa, cuántos son, qué quiere resolver y para cuándo, tal y como lo contó.
- Para la reunión: lo que la IA propone llevar preparado, sacado de lo que se habló.
- El siguiente paso y en qué se está fallando con esa persona, si es que se está fallando en algo.
- Sus conversaciones por teléfono y por WhatsApp, sus peticiones de atención y cómo se ha movido por el embudo, con quién lo movió y cuándo.
En la llamada
El agente pregunta lo que su equipo necesita saber
Usted elige en el agente qué quiere averiguar de cada posible cliente. Él lo pregunta con naturalidad, de uno en uno y después de contestarle, como lo haría un buen comercial.
Usted elige qué
A qué se dedica, cómo se llama su empresa, cuántas personas o centros tiene, cuántas llamadas le entran, quién coge ahora el teléfono, qué programa usa, qué quiere resolver y para cuándo.
Una cosa cada vez
Primero contesta a lo que le preguntan y luego hace una sola pregunta. Si quien llama no lo quiere decir, no insiste.
La reunión, con contexto
Antes de dar la cita se asegura de saber al menos la empresa o a qué se dedica, y la cita lo lleva escrito en su asunto.
Queda en su ficha
Al colgar, lo que contó pasa a su ficha y a su tarjeta del embudo. Si en otra llamada cuenta algo nuevo, se queda lo último.
Que no se escape ninguno
Quien pide que le llamen, arriba y con aviso
Las ventas se pierden en los huecos: la llamada que nadie devuelve, el presupuesto que no se manda. El embudo los pone delante.
Peticiones de atención
Si no hay nadie a quien pasar la llamada, el agente toma nota con su nombre, su teléfono confirmado y lo que quiere. Queda en su ficha como petición de atención, y su tarjeta sube al principio de la columna, marcada, hasta que alguien la atiende.
Un WhatsApp por cada lead nuevo
Hasta cinco móviles de su equipo reciben «hay un nuevo lead» en cuanto entra uno. Sin abrir el panel.
Solo las llamadas de venta
Usted elige qué agentes llenan el embudo: el de ventas sí, el de soporte no. Y cualquier ficha se puede meter a mano, arrastrándola.
Lo que ve la IA en su embudo
Dónde se está fallando
Qué haría ahora: llamar el mismo día a quien lo pide y contar qué incluye la cuota antes de que pregunten por el precio.
Ejemplo inventado para esta página: el análisis sale de las conversaciones de sus propios leads, cuando usted lo pide.
La IA
Una segunda opinión sobre cada venta
La IA lee lo que se habló con cada lead y con el embudo entero, y lo cuenta en pocas líneas. Usted decide qué hacer con ello.
El interés de cada uno
Alto, medio, bajo o ninguno, en la propia tarjeta, con un resumen de dos líneas de lo que quiere.
Lo que se puede mejorar
Si a alguien no se le dio el precio o nadie le devolvió la llamada, su tarjeta lo dice, y el detalle explica qué fue.
El embudo entero
Con un botón, dónde se está fallando, en cuántos leads pasa y qué haría ahora. Para la reunión de ventas del lunes.
En los negocios de salud, a la IA del embudo solo le llega el resumen de cada llamada, nunca la conversación.
Preguntas frecuentes
Lo que se pregunta del embudo de ventas
Cinco respuestas antes de verlo funcionar.
¿Hay que meter los leads a mano?
No. Con el embudo encendido, cada llamada de venta entra o hace avanzar su tarjeta sola. También se puede meter cualquier ficha a mano y mover las tarjetas arrastrándolas.
¿Puede la IA dar una venta por ganada?
No. Las llamadas y la IA solo mueven hacia delante entre las cuatro columnas abiertas. Ganarla o darla por perdida lo decide una persona; la IA, como mucho, lo sugiere en la tarjeta.
¿Qué le pregunta el agente a quien llama?
Lo que usted marque en el agente: a qué se dedica, cómo se llama su empresa, cuántos son, cuántas llamadas le entran, quién coge el teléfono, qué programa usa, qué quiere resolver y para cuándo. Una cosa cada vez, y sin insistir si no lo quiere decir.
¿Es otro CRM aparte?
No. Un lead es la ficha del cliente de siempre, con sus conversaciones, sus citas y sus cobros. Quitarlo del embudo no borra nada. Y si ya trabaja con un CRM, el agente se integra con los más usados y con cualquier sistema que tenga una API.
¿Cuánto cuesta?
Nada aparte: el embudo viene con el panel, que entra en el precio de partida, desde 200 € al mes con 1000 minutos de conversación.
Póngalo a trabajar con sus llamadas de venta
Le ayudamos a ponerlo en marcha con sus propias llamadas: qué tiene que averiguar el agente, qué llamadas entran en el embudo y a quién se avisa. Esa consultoría no tiene coste.